Si te estás preguntando qué hará tu hijo cada día en Élite BasketFun, este post es para ti. Nuestro objetivo es que cada jornada combine baloncesto de calidad, diversión y momentos de convivencia, siempre con una organización clara y una supervisión constante del staff.
Las mañanas empiezan con el despertador, el aseo y un buen desayuno para cargar pilas. Después, revisamos las habitaciones y bajamos a pista para la primera sesión del día: entrenamientos de fundamentos individuales (bote, tiro, pase, defensa) y trabajo físico adaptado a la edad. En algunos días, los grupos participan en el “Media Day”, con fotos y contenido especial, y tras el esfuerzo llega el momento favorito de muchos: la piscina, donde pueden refrescarse y relajarse en un entorno controlado.

Por la tarde, después de la comida y un rato de descanso o siesta, llega el turno del baloncesto colectivo. Trabajamos situaciones de juego real, táctica individual, partidos, competiciones y retos entre grupos. Más tarde, alternamos piscina con actividades de tiempo libre programadas: caballo, piragua, vóley, tiro con arco… según el día y el grupo. De esta manera, los jugadores disfrutan de una experiencia variada, sin dejar de lado el balón pero ampliando vivencias.
Las noches también tienen su protagonismo. Tras la cena, llega el momento de las veladas nocturnas: juegos por equipos, gymkanas, cine, fiesta temática, actividades especiales y, en los últimos días, la fiesta de despedida del campus. Son momentos donde se refuerza el compañerismo, se crean amistades y se genera ese ambiente de familia que queremos que defina Élite BasketFun.
Detrás de todo este planning hay un equipo de entrenadores, monitores y coordinadores pendientes de la seguridad y el bienestar de los niños: control de horarios, llamadas a las familias, revisión de habitaciones, protocolo ante incidencias y reuniones diarias del staff. Así, las familias pueden estar tranquilas sabiendo que cada minuto del día está planificado y supervisado.


